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Conversación con Julián de la Maza. Murga Los Maomas (sin H) 1979-1980

Sáb, 25/10/2008 - 00:00 -- David Delfin

Julián de la Maza fue uno de los primeros componentes de la Murga Los Maomas (sin H) de 1979-1980, y fue el primer pregonero de la fiesta en 1980.  Tras casi dos años e investigaciones, ensayos y recorrer decenas de Peñas; decide que con la recuperación oficial del carnaval en 1980, había concluido su etapa.  En 1989 y tras observar su foto y una reseña en el Diario Costa del Sol le localicé y mantuvimos una conversación sobre los inicios del carnaval de varias horas que conservo grabada. Al año siguiente y con oportunidad de mis primeros programas de radio, realizamos la siguiente entrevista con el guión de sus recuerdos y una grabación histórica de la murga.

 

"Vamos a sacar los carnavales en Málaga".

  

  -Julián, ¿cómo surge la idea de recuperar el carnaval con una murga?

Julián. Nació de una forma que podemos llamar rocambolesca. En una fiesta infantil de cumpleaños y disfraces hacia 1978, uno de los invitados, José Manuel Millán, tomó la guitarra y nos comentó que su suegro  le había cantado, al ver a su nieto disfrazado, una coplillas del carnaval de Málaga. Y lo cierto es que todos los que estábamos allí nos preguntamos, ¿carnavales de Málaga?; carnaval en Cádiz, no en Málaga. Millán nos afirmó que sí, que hubo carnavales en Málaga, con sus coplillas... Cogió la guitarra y lo cierto es que aquello sonaba bien y distinto a lo de Cádiz... Y todos al unísono afirmamos: y porqué no carnavales en Málaga. La escena, ahora que la recuerdo, parecía un poco absurda: tres hombres como tres castillos de grandes y con una copa en la mano, afirmando "vamos a sacar los carnavales en Málaga"... Pero el hecho es que nos tocó el amor propio, y además uno de nosotros, su hermano, era directivo de la Peña Los Ángeles y nos emplazó a que lo planteáramos en la Peña. Hablamos con su hermano, Pepe Romero y se entusiasmó con la idea. También hablamos con el presidente de la peña, Manolo Cortés Gallego, quien se entusiasmó si cabe más con el proyecto, nos dio todas las facilidades, nos animó... y empezamos con la aventura carnavalesca. Lo primero que necesitábamos eran tonadas, letras, saber cómo habían sido los carnavales en nuestra ciudad...

-¿Cómo fue vuestro proceso de investigación?

-Fue muy artesanal. Ten en cuenta, David, que los carnavales llevaban 50 años sin celebrarse, se suprimieron con la guerra... Es decir, que las personas que hubiesen vivido la fiesta, serían todos muy mayores y una gran memoria para recordar todo aquello... Literatura, poca; se trataban de una manifestación popular sobre la que apenas había nada escrito; no había televisión, ni video, ni grabaciones de ningún tipo; por lo tanto todo sería memoria... Y con estas premisas nos dedicamos a investigar...

 

"Rotulamos nuestro cartel anunciador para la peña, y cuál es nuestra sorpresa que al observarlo ya hecho, dijimos: pero si Mahoma se escribe con "H" intercalada..."

-¿Y ante tantos frentes abiertos, cuál fue la primera decisión?

-Lo primero fue hace una murga; que era una modalidad de todas las que se conocían, más fáciles -sobre el papel, de llevar a cabo; por lo que nos habían contado en la peña Miraflores. Así nació la murga Los Maomas... nos planteamos qué nombre le ponemos a la murga, algo facilito, nos vestimos de moros; se daba la circunstancia de que Pepe y Ángel Romero eran originarios de Melilla y podían traer la vestimenta... Rotulamos nuestro cartel anunciador para la peña, y cuál es nuestra sorpresa que al observarlo ya hecho, dijimos: pero si Mahoma se escribe con "H" intercalada... no se hizo un nuevo cartel y decidimos denominarnos Los Maomas (sin "H"); así vinieron las cosas.

-¿Cuándo comenzasteis los primero ensayos de la murga?

-Inmediatamente, en la peña. Compramos unos pitos en La Casa de la Música, una guitarra que tocaba José Manuel Millán; Ángel Romero, que había estado en la banda de corneta y tambores durante su servicio militar, nos enseñó a tocar la caja el bombo; y los pitos, con mucha paciencia, aprendimos su toque. Después se incorporó otro chico, Julio, que también tocaba la guitarra, y comenzamos por cantar algunas la coplillas que el suegro de José Manuel Millán recordaba... En la primera fiesta para socios de la peña actuamos, la gente nos aplaudió y nos animamos a seguir con el proyecto.

-Pero debisteis buscar más ayuda para completar el proyecto...

-Sí, tuvimos una gran ayuda en Radio Popular; creo recordar, en la persona de Antonio Jiménez Pajarero, que nos entrevistó, le cantamos las coplas, y pedimos ayuda y colaboración de los malagueños que recordasen los antiguos carnavales de Málaga... Hablamos de enero de 1979. De aquí partieron más colaboraciones por parte de personas que nos mandaban letras, nos llamaban para contarnos recuerdos... Nos invitaron a actuar en muchas peñas de la ciudad donde muchos mayores se nos acercaban para cantarnos coplas antiguas...

 

"...Convocó a una serie de amigos suyos y en su cuchillería, los sábados por la tarde, se formaron auténticas tertulias carnavalescas, en la que se cantaban muchas coplas".

-¿Cuáles fueron las aportaciones del cuchillero del Pasaje Chinitas, Manuel Ocón?

-Muchas y muy importantes. Entonces cualquier manifestación popular malagueña pasaba por la memoria de este hombre... En nuestro caso no solo porque nos proporcionara con gran fidelidad letras y tonadas antiguas, sino que convocó a una serie de amigos suyos y en su cuchillería, los sábados por la tarde, se formaron auténticas tertulias carnavalescas, en la que se cantaban muchas coplas. Nosotros las grabábamos y aquellas que tenían mejor sentido musical y letrístico, la incorporábamos a nuestro repertorio...

-¿Cuál fue el mayor reto para el grupo y sus actuaciones para proyectar aquellas coplas antiguas?

-Sí, había hacer comprensible aquellas coplas para el público de la peñas en las que actuábamos; ya que la mayoría no sabía nada del carnaval... Tenías hacer que nuestro mensaje llegase a todo el mundo, así que estructuramos nuestras actuaciones con una letra antigua recuperada, y a continuación cantábamos con la misma tonada una letras con temas actuales; y así tuvieran una idea de cómo era el proceso creativo de las coplas de carnaval; y al final de nuestra actuación concluíamos con una coplas del carnaval de Cádiz; todo precedido de distintas explicaciones para mayor comprensión del público. Repito, para la mayoría se trataba de algo nuevo.

 

-Una de aquellas letras recuperadas de las conversaciones con el Cuchillero Ocón, fue la del señor muy gordo de calle Carreterías...

 

-Sí, debió ser un señor muy peculiar de los años treinta, al que le hicieron su copla. Parece ser que era el propietario de una cacharrería, era tremendamente gordo, y que sentado a la puerta de su negocio, tenía una especie de cazuela en la que escupía periódicamente...

 

Esta gran cazuela

Que aquí les presento

Ha pertenecío a don Francisco

Chupa Sarmiento.

Un señor muy gordo de Carretería

Que hace mucho tiempo

Tenía puesto una trapería.

La cazuela tiene un misterio

Que nadie conoce,

La cazuela ha pertenecío

Al siglo catorce;

La cazuela era de Paco el Curita

Que era Campanero de la Catedral,

Se lavaba los pies los domingos

Y los lunes hacía una pringá.

 

(Letra actualizada con la misma música)

 

Esta melodía

Que aquí les presento

Está dedicada

A la política del momento.

Unos contra el paro,

Otros prometiendo

Y la mayoría

Llaman a arreglar,

Poner remiendos.

La política tiene un misterio

Que nadie conoce

Nos calientan el coco

con ella de día y de noche,

la política está paralítica

y a Carlos de Haya

la vamos a llevar,

pues aquí solo marca el papeo

la fuerza en el deo

y tres rollos más.

 

[Julián no conocía que durante la entrevista se fuera a emitir una grabación de los Maomas, que unos años antes me había facilitado Juan Requena y Loli Barrionuevo durante una entrevista en su casa; por lo que al oír a su grupo tras muchos años...]

 

-Julián, qué antigüedad puede tener la letra de la cazuela...

 

-Es difícil saberlo, años veinte o años treinta... La historia de la cazuela debió ser muy popular en su momento; la murga que la cantaba entonces salía escenificándola con una enorme cazuela, dando de comer a lo que se acercaban... U, ha sido muy especial volver a escuchar el grupo después de tantos años... Además es una tonada, la de la Cazuela, que nos costó mucho trabajo asimilar, los amigos del Cuchillero Ocón recordaban distintas versiones... hasta que dimos con la definitiva.

-La recuperación de esta y otras coplas antiguas fue muy artesanal y como muchas anécdotas.

-Sí, a menudo nos enfrentábamos a múltiples variantes de una misma coplas, según quien la recordase; habían pasado unos cincuenta años, claro... El escuchar hoy lo que hacíamos con los grupos actuales de los noventa, hay mucha diferencia. Nosotros íbamos en precario, sin muchos ensayos, pero con el enorme afán de recuperar para Málaga su fiesta... ¿Anécdotas? Muchas... Nos contaron cientos de chascarrillos de lo que es la gracia de Málaga, desde el que vendía los Acertaste... Además esto lo cuentas ahora y parece que todos los carnavales se repetían las mismas coplas o bromas; no, éstas eran ocurrencias anuales de los cuales algunos perduraban... El de los acertates: en algún carnaval, un chavó disfrazado de vendedor ambulante con su carpeta, pregonando "Acertates a perra gorda, acertates a perra gorda..." y todo el que llegaba, "niño, dame un acertate de esos..." Aquél, lo abría, lo probaba y decía: "Pero si esto es mierda", y el vendedor corroboraba: "Acertaste, acertaste"... Al año siguiente, seguro que este mismo carnavalero se inventaba otra historia... y todo tenía que ver con la Málaga de entonces, con sucesos, personajes de la calle...

 -También se recuerda la historia de cuándo ardió el Málaga Cinema...

 -Ah, sí. El Málaga Cinema era un cine muy popular de la Plaza Uncibay. Hubo un fuego y las sillas que eran unas butacas barnizadas cientos de veces, y con el calor y el humo, comenzó a derretirse el barniz, y el público salía del cine sin culera en los pantalones... y surgieron las coplas. Uno decía que su suegra como no llevaba bragas pues se le peló el cupamocos... Cualquier asunto tenía su copla, entonces.

"Durante los años treinta debió haber una gran libertad, por el tono de las coplas... lo que a nosotros nos sorprendió mucho ya que nuestra generación venía de una larga dictadura".

-En este sentido, con vuestra recuperación de coplas, comprobasteis que las que habían perdurado, tenían principalmente un carácter sexual, escatológico...

-Especialmente en las murga de entonces... Durante los años treinta debió haber una gran libertad, por el tono de las coplas... lo que a nosotros nos sorprendió mucho ya que nuestra generación venía de una larga dictadura. Entonces todo tenía sus coplas... La cofradías eran muy citadas en la coplas; hoy sin embargo (en los años noventa) no se crítica casi nada... No lo entiendo, la verdad. Por los amigos del Cuchillero Ocón supimos que la mayoría de sucesos y casos vecinales los conocía la gente en carnaval y por las coplas, era como el noticiero popular de entonces. Esa era la clave.

-La grabación que estamos escuchando de Los Maomas, es histórica. Nunca se ha emitido por la radio.

-No, porque nosotros únicamente actuamos en Radio Popular al principio del proyecto, y también en Radio Nacional, ahora que recuerdo, con Manolo Merchant... En peñas, y en el Recinto Eduardo Ocón durante el carnaval de 1980. Pero no hicimos ninguna grabación del grupo.

 

Con las fuentes modernas

Que han llegado a inventar

Vimos el otro día una niña

Con muchas ganas achuchás

Por que se hacía cuentas

Que el novio presente está.

El otro día, en una fuente,

Una muchacha decía así:

Ozú qué duro está esto

Ozú válgame Dios

La de mi novio Pepe

Está mucho mejor

Porque achuchando menos

Es más grande el chorreón.

  

             "Después de actuar, yo leí este pregón que había escrito con mucho cariño, y con el que únicamente pretendía justificar los carnavales en Málaga"

  

-Quisiera, señores oyentes, que se situaran en la noche del sábado 16 de febrero de 1980; hace algo más de diez años ahora. Que se situaran en un Parque de Málaga, solemne, vestido de carnaval, y más concretamente en el recinto Eduardo Ocón, donde primero actuó la murga, para luego, quitarte el disfraz, vestirte de smoking, y leer el primer pregón de la historia reciente de nuestra fiesta. Julián, considero importante que leyeras aquí y ahora ese pregón.

 

-Muy bien. Como muy dices en el año 80, después de un año de lucha, de hablar, de pedir... el Alcalde cedió el Parque para las celebraciones. Montaron unos quioscos de bebidas, y los grupos actuamos en el Eduardo Ocón. Después de actuar, yo leí este pregón que había escrito con mucho cariño, y con el que únicamente pretendía justificar los carnavales en Málaga. Es decir, que no tratábamos de imitar a nadie, sino de recuperar una fiesta que era nuestra y que durante cincuenta años se cortó. Mi pregón fue el siguiente:

"JUSTIFICACIÓN HISTÓRICA DE LOS CARNAVALES. Señoras,  señores,  antes  que  nada  quiero  justificar mi presencia  aquí,  no como erudito,  ni profundo conocedor  de  los carnavales de Málaga,  sino como portavoz de un grupo de hombre de Málaga,  que  hace aproximadamente un año,  pensamos que algo  tan nuestro,   tan  de  Málaga,  de  tan  hondas  raíces  populares  y culturales,  no  debería  perderse  ni para nosotros,  que  no  lo vivimos, ni para las generaciones futuras. Pusimos manos a la obra de devolver estas fiestas a Málaga, al pueblo de Málaga, nos dimos a  conocer y contamos con ayuda y apoyo de muchas personas que  se unieron con entusiasmo a la idea, y como consecuencia, aquí estamos todos, celebrando unos modestos carnavales, incipientes y con poca preparación  por lo escaso de los medios.  Pero no obstante  esto, estamos   contentos  y  orgullosos,   la  semilla  está   lanzada, fructificará  en años sucesivos en unos carnavales  auténticamente importantes,  acordes  con  nuestro ánimo popular y  fructificará precisamente en este parque,  donde nuestros abuelos  contemplaron batallas de flores y desfiles de carrozas, comparsas y mascaradas.

"Siempre  que sale a la luz alguna manifestación  abandonada, alguna  costumbre en desuso,  se rastrea en sus raíces y  orígenes y cuanto más antiguas sean una y otros con más afán las revivimos, conscientes  de  la importancia de que aflore algo tan  antiguo  y enraizado.

"Los  carnavales en general tienen sus raíces en las  fiestas romanas  dedicada al dios Saturno,  las  llamadas  saturnales, que  se celebraban  en torno  a  esta  deidad  pagana,   protectora  de  la agricultura  y tenían lugar hacia diciembre,  durante una  semana, celebraban  al  dios con mascaradas,  desfiles,  comilonas y  toda suerte  de fiestas para lo que los romanos  estaban  especialmente dotados.  No es de extrañar que en la Málaga romana tuviese eco y se celebraran estas populares fiestas.

"A  partir de que el Cristianismo invadiese el Imperio Romano y desplazara las costumbres paganas,  se cierra un paréntesis  en estas  fiestas  que renacen con toda pujanza en Italia en el  siglo XIII y que para el siglo XVI eran celebradas en Germania y en todo el vasto imperio de los Asturias, inclusive allende la mar océano. Así,  quedan restos y famosos carnavales,  en  Florencia,  Munich, Niza,  Río de Janeiro,  Tenerife y Cádiz como supervivientes y más destacados de una generalizada costumbre de aquellos siglos.

"Estas  fiestas  se denominaban  CARNESTOLENDAS,  palabra  de origen   latino  que  significa  carne-quitar,   y   tienen   como justificación  las  duras  penitencias,   ayunos   abstinencias  y prohibición  de  manifestaciones de la alegría,  que  la  Iglesia, compañera  y  rectora  del Imperio,  imponía  en  los  tiempos  de Cuaresma.   El   pueblo   reaccionaba   con  unas   fiestas   cuya reminiscencia pagana es clara,  los días anteriores al comienzo de la Cuaresma;  destiles,  vino,  carne (que era el gran tabú de  la Cuaresma),  cantos,  cabalgatas que culminaban con la fiesta de la Piñata,  que  tenía lugar el último domingo antes de la  Cuaresma, enormes vasijas llenas de dulces eran colgadas y los participantes con los ojos vendados y armados de enormes estacas,  la emprendían a  golpes con las piñatas.  Esta costumbre hizo que ese domingo se llamase Domingo de Piñata.

"Y así con diversos avatares,  llegamos a nuestro siglo,  las carnestolendas  se  empiezan  a conocer con  la  palabra  italiana carnaval y las antiguas instituciones se transforman: la comparsa del medievo,  que eran concursos de disfraces donde todos  vestían igual,  dan  origen  a  músicos y cantantes vestidos  iguales  que incansables,  animaban  el carnaval.  Las murgas de  músicos,  que antes  actuaban  por cuatro cuartos en palacios y  saraos,  y  que daban  serenatas  (murgas  que dirían los  vecinos)  a  damas  por encargos  de  sus  enamorados,   estas  murgas  se  lanzan  a  los carnavales y cantan, escenifican y animan a todo el pueblo con sus letras satíricas.

"Las charangas,  agrupaciones de músicos de viento, se lanzan con sus pitos de caña y alguna incorporan percusión y cuerda.

"Nacen  los  pasacalles,  música  pegadiza  que  es  como  el distintivo, la marcha que distingue cada grupo.

"Las  tonadillas,  grupos  de gentes de  actúan  en  sainetes cortos  con parte cantada,  con la música y ritmo de las canciones del pueblo se lanzan a los carnavales, estas tonadillas que dieron origen en el siglo XVIII y XIX a las zarzuelas.

"Así podíamos seguir mencionando grupos y tipos que componían nuestra fiesta de carnaval, que no nacieron en Málaga, pero sí con ella y con ella seguirán.

"Quiero  agradecer  públicamente las ayudas y  colaboraciones tenidas  por parte de entidades,  peñas,  organismos oficiales y a las personas que nos han ayudado,  componentes de antiguas murga y comparsas,  Bollero  [sic],  Los Aviadores, Orfeón  Malacitano  y tantas  otras  que han hecho posible esto que  hoy  celebramos.  Y quiero  igualmente pedir a todo el pueblo de Málaga que ahonde  en esto,  y  que  podamos contar en 1981 con un auténtico  carnaval, sano, alegre, como los de hace medio siglo.

"Para  terminar,  quiero  parodiando al  emperador  Napoleón, decir: Malagueños, dos mil años de carnaval os contemplan". Gracias.

 

 Ese que va tocando el bombo

se llama Juan Morrongo

y no se puede casar

no lo quiere ninguna novia

porque la zanahoria

la tiene muy delgá.

un doctor ha visitado

al pobre le ha mandado

que le den una unción

de aguafuerte y aceite caliente

para que le engorde el salchichón.

Pero el maldito doctor

en la unción se ha equivocado

y el pobre está medio muerto

la morcilla se le ha puesto

igual que el moco de un pavo.

  

"Los peñistas nos trataban fenomenal".

 

-Julián, y cómo se logra que desde una fiesta infantil un grupo de amigos decidan recuperar el carnaval, a un año después, coordinar ayudas del Gran Centro Comercial, el Ayuntamiento...

 

-Sobre todo con mucha ilusión y ganas de hacer algo importantes. Se habló con mucha gente, y dedicando horas y horas... La mayoría de los sábados por la tarde los dedicaba a visitar peñas; recuerdo que se formó una expectación enorme en la Peña de La Colonia Santa Inés, allí había una persona que sabía mucho de carnavales, y se formó una auténtica reunión. En la inauguración de la Peña Carranque la murga fue el grupo invitado para actuar..., lo que demostraba que el pueblo estaba deseoso de conocer cómo era el carnaval. Recuerdo en otra ocasión, creo que fue en el año 80, en una actuación se utilizó el primer micrófono inalámbrico y Paco, uno de los componente, lo cogió y como aquello sonaban tan alto, nos dejó a todos sordos y sólo se le escuchaba a él...

 

-El ambiente peñístico fue el gran aliado del carnaval en aquellos momentos. Pero, ¿hubo críticas?

 

-Los peñistas nos trataban fenomenal. El grupo nunca captó directamente críticas por las letras que cantábamos, si acaso mucha gente tenía un mal concepto del carnaval. Incluso mi propio padre, que por entonces contaba con 70 años, y que vivió el antiguo carnaval, un hombre profundamente católico, me decía, que el carnaval era una guarrería... Supongo que habría quienes pensaran como mi padre, pero a nosotros no nos importaba, porque en realidad estábamos viviendo una época de Democracia y Libertad, donde cada uno sin molestar al vecino podía expresarse, y el carnaval era una forma de expresión voluntaria... Cuando en 1980, vinos el Parque repleto de gente, de disfraces, pensamos que habíamos hecho algo importante. De hecho, tras el carnaval de 1980; la murga continuó un año más aunque con nuevos componentes, los que iniciamos este camino, pensamos que nuestra labor había terminado. Y por mi parte me he sentido muy orgulloso de mi aportación a Málaga, aunque luego no haya sabido casi nada de los carnavales. Nuestra idea era recuperar la fiesta, darlo a conocer a la ciudad... Desde 1980 hasta hoy, diez años después la fiesta se ha superado... Del carnaval del Parque con cuatro grupos y cuatro disfraces, a hoy... Había uno disfrazado de la Abeja Maya, el Papa, Manuel Ruíz; contagiando a todos el espíritu carnavalesco. Y el comentario era unánime que se oía por todo el Parque: Yo el año me disfrazo.

 UNA NIÑA CON SU NOVIO

 un fin de semana

 se fue a pasear

 y en el río Guadalhorce

 buscaron un sitio

 para merendar.

El novio para entretenerse

en los cañaverales

cortó una cañita

y con la caña le daba

en el coco a Mariquita,

sofocada la tenía

pegándole cañasito

que la niña le decía,

estate quieto Pepito.

Tanto le dio con caña

que la niña se cansó,

lo pilló en un descuido

le cogió la caña

y se la cascó.

 

UNA SERIE PROYECTARON

de un negro mandinga

en televisión,

que lo ligaron los blancos

en medio de la selva

tostándose al sol.

Cuando el tan-tan sonaba

el royo le daba,

el negro se escapaba

y les jodía a los blancos

que el negro se fuera tanto.

Los blancos todos mosqueados

de correr detrás del negrito

lo cogieron contra un árbol

y le quisieron cortar el pito.

Al bajarse los calzones

y al verle el mogollón...

le cortaron medio pié

porque no podían cortarle

el salchichón.

 

"Lo que pretendíamos es que los mayores que lo habían conocido, lo explicasen a los más jóvenes, dos generaciones de malagueños que nunca habían vivido el carnaval".

 

-En 1980 entregasteis al Alcalde Pedro Aparicio el Pito Grana y Oro, como reconocimiento.

 

-Sí. Cuando la murga comenzó sus actuaciones, compramos una serie de pitos de carnaval y alguno de ellos eran Grana y Oro, y decidimos entregarlos de forma simbólica a aquellas personas que habían colaborado con nosotros. Entregamos varios y uno de ellos fue al Alcalde Aparicio. Sin duda, que un año después de nacer la idea, sin apenas medios, que la Peña Miraflores le solicitase cerrar el Parque al tráfico, instalar casetas, y configurar un recinto de carnaval, cuando no sabíamos la respuesta que íbamos a tener, y aunque no hubo censura de ningún tipo, aquel año se recomendó que se llevase la cara descubierta; lo que da una idea del momento y la situación en que resurge el carnaval. Creo que nuestro Alcalde apostó por algo nuevo y creímos a bien darle un reconocimiento...

-Diez años después, ¿Cómo observas el devenir de la fiesta en este tiempo?

 

-Nuestra idea fue lanzar el carnaval y después esta fiesta fue creciendo sola, y muchos nos fuimos retirando... Se creó la Asociación Amigos del Carnaval... Particularmente yo creo que tal y como se ha desarrollado la fiesta no estoy muy de acuerdo. El carnaval en Málaga no era así, ahora es más parecido a Cádiz, y el nuestro tenía su personalidad. Sí entiendo que la personalidad de carnaval de los años 20 y 30 era muy conflictiva en las letras, la batalla de flores... Hay una letra que hace relata cómo ensayaban las agrupaciones en Gibralfaro hasta que llegaba la policía... Ahora el carnaval está muy orientado al concurso, y se ha olvidado el relato de la actualidad en las coplas, o al menos, así lo veo yo. Las coplas que acabamos de escuchar..., el sexo, el negro Kunta-Kinte, protagonista de una serie de televisión muy famosa de entonces...

-¿Qué idea teníais de la fiesta como para proyectarla a la ciudad?

-En realidad nosotros no teníamos una idea específica o un patrón para decir que el carnaval tenía que ser de este u otro modo. Lo que pretendíamos es que los mayores que lo habían conocido, lo explicasen a los más jóvenes, dos generaciones de malagueños que nunca habían vivido el carnaval. ¿El resultado? No sé, a mi me gustaría ir a la sede de Amigos del Carnaval y ver allí a muchos mayores relatando sus experiencias reales antes de la guerra...

-Vuestro mejor logro fue rescatar la fiesta para Málaga.

-Sin duda. Fuimos un grupo de entusiastas que peleamos porque no se perdiera una fiesta y que de no haberlo hecho entonces se habría perdido... Digamos que todas estas cosas son gloriosas revoluciones, porque hoy en día, que se lleguen a perder  tradiciones culturales sería por una catástrofe, ya que existen las grabaciones, los videos..., pero de este carnaval  solo había fotografías conservadas. 

Aquí estamos los Maomas

cantando sus cuchufletas

queremos que todos rían

y se olviden de las letras.

En mi Málaga la bella

nos han comido a todos el coco

y nos estamos insultando

con los coches y las motos.

Entre los turistas

que viene de afuera

y lo pisos a plazos

que ya tienen tela.

El tráfico en las calles

nos tiene asustao

y de la leche del sin vivir

terminarás cansao.

Y vamos a recordar

que los buenos cachondeos

se daban en carnaval...

 

-Este era el pasacalles de la murga. Nosotros siempre empezábamos nuestras actuaciones de este modo, era nuestra copla más querida...

-Un deseo para el carnaval del futuro en Málaga.

-Yo creo que el carnaval tiene que seguir desarrollándose. La fiesta llegará a ser un autentico carnaval cuando rompa moldes, cuando el concurso de grupos que es el eje hoy de la celebración, sea un acto anecdótico, y que lo importante sea la fiesta en la calle.

Gracias.

© DAVID DELFÍN.

 NOTA: Esta conversación fue emitida en Febrero de 1990 desde los estudios de Radio Esperanza, Radio de la Comunidad Evangelista, situada en Calle Ollerías.

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