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Fotografía de carnaval

Sáb, 05/01/2008 - 00:00 -- CarnavaldeMalaga.com




Fotografía de carnaval

(Diario La Opinión de Málaga, 20 de febrero de 2004)

 

Reservamos nuestras burlas para aquello que nos es semejante, escribió Valle-Inclán. Que una fiesta llegue tan lejos como ésta, permite rescatar al ciudadano común que se atreve a decir lo que piensa con coplas o se encumbra como un dios disfrazado, contribuyendo a la creación de una atmósfera de libertad en un ambiente de farsa; qué difícil conjugar ambas cosas, y qué gran logro de la fiesta. Lo que el carnaval del siglo XXI ofrece a la ciudad no es un mundo aparte y alejado de la realidad, sino una proyección verídica del contexto local, nacional y universal en el que se mueven sus protagonistas, festejantes que se miran al espejo y no observan únicamente lo que ven, sino el porvenir que les espera, esto es, sus temores y esperanzas. La risa es siempre provisional y, a menudo, revela la enorme resistencia de quien ríe, ese ciudadano que vive ligado al problema y las vicisitudes de su tiempo, convirtiéndolas en su mayor causa. Permítanme explicarles mi caso particular: disfrazado por razones laborales y carnavalero oyente durante todo el año; sumido por vocación al rigor de las palabras escritas capaces de crear mundos paralelos y, en consecuencias, desequilibrios... he acabado por ser un malabarista subido al alambre de mi propio mundo que salta de lo real a lo que no lo es,  siempre arriesgando una caída. Este año he ido al carnaval con mi hijo Fernando, los dos disfrazados de Spiderman y hemos logrado atrapar la diversión que esperábamos: una copla en calle Larios y otra en La Alameda, un tropiezo con los malos por aquí y otro con los buenos por allá (como lo define él),  Dioses y diosas a los que alfombrábamos la calle con nuestra tela de arañas humanas, ambos sumergidos en una especie de universo circular donde todo se transfiguraba y trascendía. Pero entonces, sucedió lo peor, mi hijo me descubrió ante unos conocidos en plena Plaza de la Constitución. Reservaba su mejor burla para su propio padre. 

 

©  David Delfín

Martes de Carnaval
por Jorge Salinas

Tras la muerte del genio de la Calzada. Tras el inmenso vacío humorístico de una generación que entre frases lapidarias, comparaciones elevadas del humor absurdo y vocablos inventados que hacían de lo cotidiano una pausa para escuchar el sonido más bonito de la creación que es la risa, reside un pensamiento que quiero compartir con vosotros.

Cada vez el termino posmodernidad aparece con asiduidad para nombrar a la época en la que nos ha tocado vivir. La posmodernidad se debe a unos principios básicos fáciles de entender por todos. Redes sociales y Big data son el sustento de un periodo histórico que poco a poco se va adentrando en este siglo XXI. El acceso rápido a la información, la libertad de opinión. La propaganda. Las fake news, bots y corrientes de opinión mueven a un mundo que está constantemente en tensión sin llegar a romperse nunca.

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Carnavaleando

La comparsa de José Antonio Pino y Manuel Navarro se estrenó en el Gran Teatro Falla de Cádiz con una actuación muy destacable. Enhorabuena!

El Carnaval de Málaga se presenta en FITUR2018 como el gran reclamo turístico de la temporada baja con la representación de la murga ganadora en el concurso de 2017, el grupo de Muñoz Pariente, Tomás García y Raúl Arribas, que este año se presenta

Siete ediciones de La Previa marcan el punto de partida del Carnaval 2018.

Fallo del jurado del COAC Málaga 2017 con las Agrupaciones que participarán en las Semifinales del Concurso, desde el domingo 12 al miércoles 15 en el Teatro Cervantes.

MURGAS:

Durante los últimos años ochenta comenzaría a recolectarse cuanto previamente se había sembrado.

A mediados de los años ochenta todos éramos andaluces del futuro.  La generación que venía de protagonizar la Transición había asumido una condición relevante mientras el entorno se transformaba sin tregua ni descanso, y el futuro ya no era el día