Los árboles de Navidad vuelven a su caja. Enero empina una cuesta que nunca deja de estarlo. La dieta de la rutina volatiliza el frenesí de los polvorones.
Los árboles de Navidad vuelven a su caja. Enero empina una cuesta que nunca deja de estarlo. La dieta de la rutina volatiliza el frenesí de los polvorones.